ESTRUCTURAS TIPICAS
DE LOS ENUNCIADOS:
UNA HIPOTESIS GENETICA
Estructuras de los enunciados, Paradiso JC. Lectura y Vida (Revista Latinoamericana de Lectura) (Vol 17:45-53, 1996)
RESUMEN
El aprendizaje a partir de textos, constituye una parte importante de las actividades que debe cumplir un estudiante y es necesario para el éxito en los ambientes académicos. Los buenos lectores tienen mayor habilidad para comprender y tienden a retener más información del texto. Sin embargo, la mayoría de los estudiantes no están totalmente concientes de que los textos científicos tienen una estructura subyacente.
El conocimiento de las estructuras que subyacen en los textos expositivos puede ayudar a los lectores a construir una representación mental de la información y aquellos que son capaces de reconocer el tipo de estructura podrían ser mejores lectores. La superestructura textual puede ser representada como un diagrama; se admite que hay comprensión total cuando el lector puede delinear esquemáticamente (en un diagrama) las ideas contenidas en el enunciado. Se presenta la hipótesis que el tipo de esquema puede ser un signo mayor de lo que definimos como estructura del enunciado.
Reconocemos los siguientes tipos de estructuras textuales: listado, secuencia o encadenamiento, ciclo (un subtipo del anterior), conexión antecedente-consecuente (donde causación es sólo un subtipo), clasificación, comparación, resolución de problema, generalización/especificación. Proponemos la estructura "conexión" (previamente no reconocida por otros autores) que incluye la causación entre otros subtipos. Tampoco otros autores habían hasta ahora distinguido la "especificación" de la generalización. Sugerimos y discutimos hipotéticas relaciones entre estructuras textuales, esquemas mentales y tipo de representación gráfica.
TYPES OF ENUNCIATE STRUCTURES: A GENETIC HYPOTHESIS
SUMMARY
Learning from text constitutes an important part of student's activities and it is needed for success in academic settings. Good readers have ability to comprehend and they tend to remember more information that is presented in text. But most students are not fully aware of that scientific text has an underlying structure.
Awareness of text structure underlying an expository enunciate can assist readers in building a mental representation of the information and those who are able to recognise the type of structure would be better readers. Top level structure can be outlined as a diagram; comprehension is assumed when the reader can represent in a schematic way (as a diagram) the ideas contained in the enunciate or paragraph. We also introduce the hypothesis that type of diagram may be a major sign of enunciate type structure.
We recognise the following types of enunciate structures: list (enumeration), sequence (or chain), cycle (a subtype), connection (including causation as a subtype), classification, comparison, problem-solving, generalisation/ specification. We have put forward "connection" -formerly not recognised- and we have also distinguished "specification" from generalisation.
We also suggest and discuss hypothetical relationships among text structures, mind frameworks and type of diagram outlined.
Introducción
Cuando un lector aborda la lectura de un texto, va configurando en su mente diversas estructuras, que tendrán cierta correspondencia con las estructuras que se suceden en el texto. Dicho en otras palabras, hay una estructura subyacente en cada trozo del texto -en cada párrafo o en cada enunciado- que produce en nuestra mente diferentes figuras esquemáticas. Esas estructuras pueden ser representadas sobre un papel por un esquema. Según cual sea la figura resultante, tendremos diferentes estructuras de enunciados.
Dado que la estructura de la prosa narrativa ha sido bien estudiada, en ella no nos detendremos. En los enunciados de prosa expositiva, a los cuales nos referiremos en el presente trabajo, creemos que las estructuras más importantes pueden describirse agrupados en los siguientes tipos básicos: listado, secuencia, clasificación, comparación, correlación, problema-solución, generalización/especificación y definición. Sugerimos dos nuevos tipos, que llamaremos de argumentación y sistémico.
Listado
Un objeto determinado (objeto principal X) está integrado por una serie de componentes: x1, x2, x3, x4, etc. Por ej.: "En una habitación, encontramos objetos muy variados, sillas, mesas, cuadros, pizarrón, escritorios, pupitres, lápices, etc". O sea, un objeto principal (la habitación) y una variedad de elementos que están contenidos en el primero, que son listados (enumerados). Estos elementos presentan las siguientes características: 1) parecen tener igual jerarquía -de hecho tienen igual jerarquía en la estructura del párrafo. 2) Todos dependen del mismo objeto principal; por lo tanto no hay más relación entre ellos que la dependencia con ese mismo objeto. Se puede hablar de relaciones de contigüidad y no de continuidad entre los elementos listados. 3) El orden en el cual los nombramos es generalmente aleatorio y arbitrario, pudiendo por lo tanto ser modificado sin perder el sentido. Este párrafo se ha denominado enumeración, aunque debido a cierta ambigüedad, prefiero llamarlo "listado". Desde el punto de vista de la lógica es una adición. Frecuentemente podremos encontrar la partícula "más" (+) o la conjunción "y" entre un componente y otro. La estructura mental que conformamos sería aproximadamente la que muestra la figura 1, pudiendo representarse de dos maneras diferentes: abanico o rueda.
Secuencia
Una serie de fenómenos que se suceden en cierto orden y concatenados. Hay distintas variantes: en un caso son pasos ordenados secuencialmente para lograr cierto objetivo (Por ejemplo: "Primero debe llegar a la estación, luego hacer la cola, luego ascender al vehículo, luego tomar asiento"); en otro caso son transformaciones sucesivas de un objeto de estudio, que pasa por diferentes estadios; puede también tratarse de reacciones en cadena de distintos acontecimientos, que se van catalizando o facilitando uno a otro (un primer hecho puede producir otro; éste puede dar origen a un tercero y así sucesivamente). Otra forma, aunque menos común, es aquella en la cual cada término engloba al anterior, por ser de mayor nivel de complejidad. Un ejemplo de ello lo tenemos en la siguiente serie: hoja, capítulo, libro, colección, etc.
A esta estructura (en cualquiera de sus variantes) se la ha llamado secuencia, aunque bien podría llamarse encadenamiento (de situaciones, acontecimientos o hechos), simplemente porque remite más directamente al esquema estructural. Es una forma particular de ordenamiento, en la cual cada fenómeno es un eslabón, es decir se encadena con el anterior y con el que le sigue. El ordenamiento es obligado y no puede modificarse. Son generalmente relaciones de continuidad. Las partículas que relacionan las ideas son "luego", "a", "de allí pasa a", "produce". La estructura puede representarse esquemáticamente por una cadena o bien por nudos de información enlazados uno detrás del otro a través de trazos de unión; estas líneas suelen terminar con una flecha, indicando el sentido de la interacción (fig. 2).
Ciclo
Una forma particular de la cadena es cuando el último paso vuelve nuevamente hacia el primero: a esto le llamamos ciclo y es característico de enunciados que describen un sinnúmero de procesos biológicos, así como relaciones en los diferentes ecosistemas. Ejemplo: ciclo del agua en la naturaleza (fig. 3).
Clasificación
Es un enunciado que plantea diferencias entre dos o más clases de objetos, diferencias que permiten una división en clases distintas. Se encuentra con gran frecuencia en los textos expositivos. En el acto de separar o dividir las distintas clases, puede darse por supuestas aquéllas características que explican la división.
En los textos predominantemente teóricos, suele comenzarse el enunciado nombrando una categoría general y luego las categorías o clases particulares en las cuales se subdivide la primera. Un ejemplo de ello sería el sig. enunciado:
“ El ganado puede ser clasificado en: vacuno, porcino, ovino, equino, etc.”.
En este párrafo, la palabra “ganado” es el género al cual pertenecen las diferentes especies nombradas en el predicado. La intención del autor es didáctico – científica y es frecuente encontrar en los textos de cualquier asignatura.
También puede nombrarse un conjunto heterogéneo de objetos que comparten la pertenencia a un contexto o continente común – un hábitat determinado, un ecosistema, una habitación, etc. –. Ello aparece en diferentes tipos de textos, científicos o no. En este caso no existe necesidad de un género común a partir del cual se subdividen las clases: el objeto aglutinante es el contexto. El procedimiento es de agrupamiento de los objetos observables.
Ej.: "En la habitación hay diferentes tipos de objetos, que podemos clasificar en muebles, útiles y elementos personales”
“En determinada chacra podemos ver diferentes clases de objetos: animales (de todo tipo, aunque sobre todo vacunos), hay también plantas salvajes (sobre todo árboles y arbustos), plantaciones de diversos vegetales e instrumentos usados para la cosecha (tractores, trilladoras, etc.).
Sea que se trate de una clasificación teórica científica a partir de un género común, o bien de una clasificación de elementos heterogéneos que solamente comparten una ubicación, el tipo de estructura es semejante. El enunciado explicita que hay distintas clases de objetos, que hay diferencias entre ellos y establece un criterio de clasificación, es decir una o más propiedades que permitan agruparlos en unos casos y separarlos del resto.
Nombradas las clases, el enunciado se puede completar de varias maneras: (a) se puede establecer una subdivisión de cada clase (subclasificación); (b) se pueden listar (enumerar) los objetos que entran en uno u otro de las clases establecidas; etc. Por ej.: "En la habitación hay diferentes tipos de objetos, que clasificaremos en muebles y útiles. Dentro de los primeros, hay sillas, bancos y mesas. Dentro de los útiles: tizas, lapiceras y borrador." Encontraremos partículas como: "se clasifican en" "se dividen en", etc. El esquema resultante es generalmente un cuadro sinóptico, es decir un tipo de esquema elemental, analítico, en donde solamente se despliegan y se muestran las diferentes ideas espacialmente, pero no presenta síntesis, a menos que se lea en sentido inverso, por ejemplo de derecha a izquierda. Al ser representado en forma de diagrama toma una estructura arborescente o semiarborescente (fig. 4)
Comparación:
Al igual que en el caso anterior, también aquí existen dos o más conceptos que se separan, que el enunciado trata de distinguir para su estudio. En este caso, se suele tratar de objetos que comparten ciertos rasgos y se diferencian por otros y el enunciado trata de estos rasgos en forma comparativa. Por otra parte, muchas veces los objetos de estudio comparten un género común, aunque no siempre este género está explícito en el enunciado (por ejemplo podemos comparar felinos con lobos y con vacunos, sin que exista explícita la idea de que se trata en todos los casos de mamíferos. Si bien este carácter – género común – puede no estar presente explícitamente, no es frecuente encontrar enunciados que comparen objetos de estudio absolutamente distintos. Dicho en otros términos, podemos comparar dos clases de animales, o la historia de China con la de nuestro país, pero no un animal con la historia de la China.
No raramente los estudiantes confunden ambos tipos de párrafos, en mérito a ciertas semejanzas. Sin embargo la discriminación no es meramente un problema teórico, sino que tiene implicancias prácticas. Existen razones y criterios para diferenciar entre los tipos de clasificación y de comparación. Más allá de ciertas semejanzas, existen por los menos dos caracteres distintivos:
q En los enunciados de clasificación se suele partir de un determinado género – estrictamente necesario solamente en textos científicos meramente teóricos – . Ello origina una representación gráfica de cuadro sinóptico o un mapa arborescente. En otros textos no existe género común, pero éste es reemplazado por la pertenencia a un mismo “continente”.
q Esta separación – que como dijimos suele aparecer al comienzo del enunciado – no necesita explicitar los rasgos que justifican la divisoria; éstos suelen darse por supuestos.
q En los enunciados de confrontación, lo principal es la descripción comparativa de dos o más objetos de estudio. Para ello se toman determinados rasgos de estos objetos que pueden facilitar su estudio comparativo. Por ejemplo, si deseamos estudiar en forma comparativa China con la de Rusia, elegiríamos rasgos tales como: en qué continente se encuentra (Asia, Europa, ambos?) etnías predominantes, idiomas, tipo de gobierno, etc. Se trata de una descripción comparativa entre dos objetos de estudio. Entonces, para distinguirlos con precisión, se confrontan analíticamente sus características. Para esto, establecemos qué características nos interesa estudiar: a través de estas "categorías de confrontación" analizaremos e iremos comparando cada uno de los objetos; en otras palabras, explicitamos con cierto detalle cuáles son las principales diferencias o semejanzas entre los objetos comparados.
q Esencialmente la comparación no requiere de la clasificación previa. Pero con frecuencia se encuentran los enunciados que comienzan a partir de una clasificación y continúan explicitando analítica y comparativamente los rasgos distintivos entre las diferentes clases. Se pasa así de un tipo de clasificación a uno de comparación.
q En la comparación, la estructura puede revelarse muchas veces por el uso de partículas tales como: "en uno caso ocurre esto...mientras que en el otro" "a diferencia de los primeros..." etc. En cuanto a la representación esquemática, en caso de usarse un diagrama se emplea la forma llamada de "oposiciones estructurantes", pero el esquema que mejor representa la estructura es el cuadro comparativo.(Fig. 5)
Antecedente/consecuente:
Tenemos otro caso, cuando un enunciado establece una correlación, conexión o cierta interdependencia entre dos conceptos. Es decir que la proposición principal (idea principal) trata del tipo de relación que une a dos conceptos. Esta proposición puede asumir diferentes formas lógicas; sin ser exhaustivos mencionamos algunos tipos comunes:
(a) Implicación: si ocurre un hecho determinado, entonces se producirá otro, que es su consecuencia. En lógica ello se puede expresar por el símbolo É
A É B
(si ocurre A, entonces ocurrirá B)
(b) Asociación, covariación o correlación: Al modificarse cuantitativamente un concepto (una variable) el otro concepto varía concomitantemente. La variación puede ser directa (aumentan concomitantemente) o inversa (cuando uno aumenta el otro decrece). También podría ocurrir con variables cualitativas.
(c) Un acontecimiento fue provocado por una causa determinada, o sea que es consecuencia de otro acontecimiento previo. A este caso particular se le ha llamado estructura de causación (o causa-efecto). Al primer hecho se le llama variable independiente o antecedente; al segundo: variable dependiente o consecuente. Esta relación puede expresarse por una flecha:
A®B
(con estos símbolos expresamos que A produce el efecto B)
(d) Un acontecimiento, sin ser la causa principal, puede contribuir a la aparición o al reforzamiento de otro. Al primer fenómeno se le llama variable interviniente.
Los casos (c) y (d) son típicos de la investigación científica y de los textos que comunican resultados de dichas investigaciones.
La estructura que estamos viendo, a la cual podemos llamar de conexión, asociación o interdependencia, tiene su punto de partida en una proposición antecedente/consecuente. Como se observará, se propone considerar a la causación como uno de los tantos subtipos que puede asumir esta estructura que definimos; así se da cabida a muchos enunciados no contemplados en anteriores taxonomías. Este tipo de estructura – especialmente el subtipo causación – guarda cierta semejanza con la secuencia; de hecho, se trata de una secuencia entre dos acontecimientos: al primero le llamamos antecedente y al segundo consecuente.
Las partículas que lo denotan son: "como consecuencia de"; (ocurrido un fenómeno X)... "debe esperarse que" (...ocurra un segundo fenómeno Y), "provocó tal hecho" "fue debido a", "contribuye a", etc.. Hay diferentes signos lógicos que explicitan la relación, de acuerdo al caso. Por ejemplo, la causación se puede representar con una flecha que indica un sentido de los acontecimientos (fig 6).
Problema/solución
Otro tipo de estructura es la de problema/solución (también llamada "planteamiento de problema"). Puede ser presentada de varias formas, determinando pequeñas variantes en la estructura del enunciado (fig. 7):
a) se plantea el problema y se propone la solución;
b) hay diferentes posibilidades o caminos para resolver el problema;
c) se explicita claramente la solución, mientras que el problema se sobreentiende;
d) se plantea el problema pero se desconoce claramente la solución;
e) una variante, cuya estructura fue propuesta (en realidad revelada) por Armbruster: problema, acción a desarrollar y resultados. En este tipo de enunciado no he modificado lo sugerido por otros autores.
Generalización/especificación
Existen dos estructuras que veremos juntas, porque son básicamente similares o, para decirlo con mayor precisión, una es la imagen especular de la otra. Se trata de la generalización y la especificación. La generalización es un tipo de enunciado que, partiendo de algunos hechos ilustrativos o detalles, llega hasta el concepto general, en un movimiento de marcha ascendente, sintética o inductiva (1) Llamo especificación al caso en el cual se expone una idea (idea principal) y luego, en un movimiento de tipo descendente, sus especificaciones (ideas secundarias y detalles). Estos enunciados generalmente ocupan un párrafo y siempre constan de idea principal, secundarias y/o detalles. En los textos comunes dirigidos a estudiantes, es más frecuente la especificación, por lo cual la idea principal generalmente debe buscarse al comienzo del párrafo. Otros autores le llaman "ampliación de concepto".
En este caso (generalización/ especificación) aquí se propone un tipo de estructura que no ha sido considerado suficientemente por otros autores. Esto es porque ambas formas de enunciados aparecen mal definidos en la literatura. Llamamos entonces, enunciado de generalización, a aquél que, a partir de un hecho particular, hace inferencias para extraer leyes generales o consecuencias (marcha sintética) mientras que el enunciado de especificación es el que se inicia a partir de una idea o proposición (es decir de lo conceptual) para ir a las aplicaciones, en un movimiento de marcha analítica.
Un ejemplo del enunciado de especificación sería el siguiente:
"La buena atención es una aliada del aprendizaje. Se ha comprobado que con la atención mejora la memoria, especialmente la de corto plazo – aunque es inevitable una mejoría consecuente de la memoria de largo plazo – y también la comprensión (quiere decir que se pueden comprender mejor los textos). El estudio no sólo es más efectivo, sino que (a su vez) es más eficiente, al requerir menos tiempo. Una persona que pierde la atención durante una lectura, por el contrario, al comprender menos debe repetir la lectura, lo que redunda en pérdida de tiempo".
En ambos casos, el esquema resultante es semejante a un árbol (diagrama arborescente) que podrá ser divergente o convergente. Es decir, podrá comenzar con el tronco o idea general para ir hacia las ramas, o bien hacerlo por las pequeñas ramas para llegar luego al tronco. El árbol tendrá mayor o menor despliegue de las ramas y del follaje según el desarrollo de cada pasaje. (fig. 8)
Puede llamar la atención que al expresar la estructura de "especificación" en un diagrama, produzca una figura arborescente, que puede tener semejanzas con la figura de "clasificación". ¿Contradice esta semejanza nuestra tesis de que el esquema es intrínseco y característico de cada estructura?. No, si pensamos en las semejanzas que tienen estructuralmente ambos tipos de enunciados:
a) ambos comienzan con un nivel de mayor generalidad y se ramifican hacia los componentes más específicos, en un movimiento de tipo analítico. Es decir que, en cierta forma, ambos enunciados pueden estar expresando procesos analíticos. De modo que la semejanza no es casual.
b) la diferencia es que, mientras en la clasificación simplemente se trabaja con conceptos, que pueden ser categorizados siguiendo criterios más o menos estrictos, en la especificación se suele trabajar con proposiciones, que a su vez pueden ser llevadas a un plano de mayor especificidad.
DISCUSION:
Cuando, en comprensión de textos, se habla de estructuras, se puede hacer referencia tanto a las estructuras textuales como a los propios esquemas conceptuales del lector. Considero que las estructuras textuales revelan qué tipo de relación existe entre las principales ideas del enunciado. Las estructuras mentales son esquemas del sistema cognitivo humano que nos permiten comprender la información proveniente de la realidad. El texto, que forma parte de esta realidad, establece relaciones de naturaleza muy particular con las estructuras cognitivas. En el momento en que un lector procesa la información de un texto, para que pueda efectuarse la comprensión debe proyectar el mensaje transmitido por el texto sobre sus estructuras conceptuales o esquemas. En este proceso se reconocen varios niveles (Alonso y Mateos, 1985):
(a) reconocimiento de palabras: en esta primera etapa, con intervención de la memoria semántica reconocemos y asignamos un significado a los símbolos gráficos (Sánchez 1990, cap 7).
(b) procesamiento sintáctico: por el cual reconocemos las relaciones entre las palabras. Junto con el reconocimiento de palabras constituyen los microprocesos o procesos de bajo nivel.
(c) Luego tienen lugar los macroprocesos o procesos de alto nivel. Se trata del verdadero procesamiento semántico por el cual se comprenden no sólo las palabras y sus relaciones, sino fundamentalmente el significado global del texto. Aquí es donde el lector proyecta el mensaje del texto sobre sus propios esquemas. Actualmente se piensa que, para la comprensión, las personas construyen estructuras o representaciones. Esas estructuras deben incorporar e integrar toda la información del texto, articulada en mayor o menor grado con la información preexistente en la mente del lector. Sánchez considera que el proceso más elevado en la comprensión es cuando el lector construye un modelo mental para el texto. Ese modelo es esquemático y sirve para un conjunto innumerable de textos que tienen la misma configuración.
Hasta ahora, algunos autores, como Sánchez (1990, cap 8) habían encontrado formas gráficas de representar las estructuras en los textos expositivos, pero sólo como una manera de ejemplificar e ilustrar sus diferencias, como recurso didáctico (2). Baumann (1984) en textos de tipo enumerativo, usa como esquema representativo una mesa, en la cual la tabla representa la idea principal y las patas los detalles. Armbruster et al (1987) lo habían practicado con el formato "problema-solución". Taylor (1980) ha usado un procedimiento que llamó resumen jerárquico, haciendo que los educandos preparen una estructura semi-esquemática del texto, representando la estructura del párrafo en un resumen organizado jerárquicamente (con números). Vidal-Abarca (1990) desarrolló un programa de instrucción para niños, usando las estructuras "comparativa" y "enumerativa". Para ello el instructor modeló un procedimiento para representar la macroestructura textual. Se trataba de entrenar a los niños en la formación de una estructura mental de la macroestructura del texto. Se utilizaron imágenes gráficas: una balanza en el caso del texto comparativo y un árbol en el texto enumerativo; los niños debían luego completar dicha imagen gráfica con las diversas macro y microproposiciones del texto. Desde nuestro punto de vista, la enumeración pura se representa mejor por un abanico o rueda, mientras que el árbol tiene una estructura más compleja (subdivisión de ramas, etc.).
Es natural concebir una estructura como un armazón o esqueleto que muestre las relaciones entre los componentes. Es decir, no puede sorprender que la estructura de un enunciado sea equiparable a un esquema que pueda ser explicitado sobre un papel. Sin embargo, creemos que además, este esquema puede ser el punto de partida o el desideratum para la identificación de esas estructuras. (3) Este nuevo abordaje es una forma más práctica de considerar las estructuras textuales. No se había postulado hasta el presente que el esquema (generalmente un diagrama) pueda ser la característica determinante para distinguir los tipos de estructuras. A partir de esta hipótesis, desarrollamos una consideración teórica que es consistente con los conocimientos que tenemos hasta el presente.
1º) Los pasajes o enunciados de un texto tienen una estructura que se pone de manifiesto y se distingue por una particular representación esquemática.
2º) Existe una notable correspondencia entre estructuras textuales y estructuras mentales, tal como otros autores lo enfatizan (Hernández y García 1991). Esto puede significar: (a) que nuestros esquemas mentales, que nos permiten comprender un discurso, se forman en concordancia con los esquemas textuales. (b) que escribimos los textos de acuerdo a nuestros esquemas mentales. Ambas cosas pueden ser ciertas, en una relación dialéctica.
3º) Al leer el párrafo se representa con mayor o menor claridad el esquema textual en nuestra mente y el sujeto toma mayor o menor conciencia de ello (fenómeno metacognitivo). Este esquema es una construcción mental y se produce al leer el párrafo. Es decir que, en este momento, partiendo de la comprensión del texto, el lector construye un esquema que se confronta con ciertas estructuras internas. A este esquema lo llamamos primera representación, o representación asimilativa/ acomodativa. Lo hacemos bajo el supuesto de que, durante la comprensión, también tienen lugar estos fenómenos descritos por Piaget. En ese camino se encuentran Cook y Mayer (1988) cuando afirman: "El captar y darse cuenta de la estructura textual puede ayudar a los lectores a construir una representación mental de la información de un pasaje".
4º) La mayor claridad en la formación de este esquema mental está en relación con el conocimiento previo sobre las diversas estructuras textuales y ambos son directamente proporcionales al nivel de comprensión del párrafo. En otras palabras, el conocimiento y la estrategia metacognitiva acerca de las estructuras textuales se aprende, se puede enseñar y perfeccionar y conduce a la conformación de esquemas mentales que luego nos ayudarán a comprender otros textos. Según León (1991) el conocimiento previo sobre la organización de los textos, mejora la comprensión de pasajes que se adecuan a esa estructura. Cook y Mayer (1988) afirman que cuando el lector reconoce el tipo de estructura textual subyacente es más hábil para seleccionar información relevante y construir conexiones internas.
5º) Ese esquema mental puede representarse sobre un papel, generalmente a través de un diagrama. Postulamos entonces, que esta construcción constituye una segunda representación, a la cual denominaremos proyectiva. Como expresa del Rio (1985) el diagrama sobre un texto explicita los esquemas de representación de quien está leyendo. Hemos efectuado algunas consideraciones sobre la particular relación entre las estructuras mentales y los diagramas en una comunicación anterior (Paradiso 1994).
6º) De lo anterior se desprende que las diferentes figuras esquemáticas pueden ser la base para una taxonomía de las estructuras textuales más adecuada. El diagrama puede expresar fehacientemente qué estructura tiene cada pasaje. De esto se desprende una consecuencia: si dos pasajes se pueden representar en forma idéntica, seguramente existen similitudes estructurales.. (ver nota 3)
7º) Los diagramas resultantes pueden usarse para evaluar comprensión y habilidad para el uso de estrategias metacognitivas, tal como fue comprobado por Geva (1983). Estas son otras razones que contribuyen a hacer del diagrama una herramienta útil para mejorar la comprensión de los textos.
8º) Hasta ahora hemos venido hablando indistintamente de "pasaje", "párrafo", "unidad de lectura" o "párrafo". Para dejar menor margen a la ambigüedad, haremos otra precisión. Formulamos la hipótesis que estas estructuras textuales a las cuales nos hemos referido hasta ahora, son características de lo que Bajtin (1979) llamó enunciados. No siempre el enunciado coincide con el párrafo. Aunque Bajtin aporta mayores precisiones al concepto, aquí podemos simplificarlo y considerar que un enunciado culmina cuando el autor ha expresado la idea principal y ha terminado de exponer las ideas secundarias y detalles. Es por esto que proponemos hablar de estructuras de enunciados; sin rechazar la cantidad de nombres que cada autor ha acuñado: ruedas lógicas, estructuras de párrafos, tipos de unidades de lectura, etc., creemos que esta denominación es más pertinente.
9º) En cada enunciado existe una estructura principal, que se determina por la idea principal y la forma en que ésta se conecta con el resto del texto y con las ideas secundarias. Sobre esta estructura principal se superponen otras que se combinan de manera variable, pero con el enfoque expuesto nos parece obvio que lo que determina el tipo de estructura es la relación entre las ideas más importantes del enunciado.
10º) Creemos que la lectura de un texto nunca es pasiva. Que el lector está construyendo su significado a medida que se introduce en el texto. Que los esquemas resultantes pueden tener más de una forma, dependiendo del tipo de lectura efectuada, de los intereses del lector, etc. Que al reconstruirlo (en lo que llamamos clásicamente la reelaboración y personalización del material) podemos privilegiar ciertas relaciones y no otras dentro del texto. De ello puede resultar, para un mismo enunciado, dos esquemas diferentes, según el lector o según el interés de ese momento. Representan dos maneras de comprenderlo o dos maneras de privilegiar partes del mensaje. No invalida lo dicho hasta ahora. Cada una de estas interpretaciones tiene su esquema, en cuanto cada una es un ángulo, una perspectiva. Es como la descripción que podemos realizar de un mismo acontecimiento desde el punto de vista de un periodista o de un político o de un hecho de interés científico desde dos disciplinas distintas.
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(1) No siempre la inducción ocurre en el sentido de ir de lo particular a lo general. Actualmente se considera que lo que caracteriza a la inducción es que la conclusión que se obtiene es simplemente probable, "probabilidad que es cuestión de grados..." (Copi I pag 25-34)
(2) De acuerdo al punto de vista que se expone en este trabajo, los esquemas son intrínsecos a las estructuras. Precisamente es por esto que prefiero hablar de estructuras reconocidas, puestas de manifiesto por los diferentes autores. Creo que en algunas de estas propuestas ha habido un auténtico descubrimiento, en el sentido de haber develado la verdadera estructura de los enunciados. Pero ninguno de los autores lo había reclamado. Ellos hablan de analogías, de servirse de un modelo para enseñar una estructura, etc.
(3) Precisamente por carecer de esquema o estructura propia, no hemos mencionado algunas categorías que otros autores han descrito. Por ejemplo, el subtipo descripción (considerada por Hernández y García (1991) dentro de la estructura que llaman identificación) es una lista de propiedades que tiene una estructura superponible a la del listado.
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